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Carlos Ásael Martínez
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Carlos Ásael
Martínez Burgos nace en el pueblo de Orocovis, Puerto Rico el 11 de
abril de 1953. El mayor de cinco (5) hermanos; Luis, Virginia, Ruth y
Víctor. Fueron sus padres Abisaí Martínez Rivera y Celia Burgos
Cartagena. Su infancia transcurre en su pueblo natal, rodeado de la
naturaleza exuberante que lo caracteriza, en un ambiente familiar de
gran intensidad afectiva, en el Barrio Damián Arriba, Sector Culebra del
pueblo de Orocovis. De esta primera experiencia absorbe del campesino,
el amor a la tierra, a los animales domésticos y va moldeándose su
carácter y temperamento de hombre sencillo, afable, seguro de sí mismo,
amante de lo justo y generoso en la amistad. También le sirve de marco
para darle rienda a su interés por lo que se convertiría años más tarde
en la gran pasión de su vida: la música.
Siendo muy joven todavía, sus padres se trasladan, como tantos
puertorriqueños, de la zona rural a los conglomerados urbanos, en busca
de mejores oportunidades económicas y condiciones de vida para la
familia, dejando atrás aquel estilo de vida en que se vivía en pleno
contacto con la naturaleza, como uno más del agreste entorno. Fue
entonces, cuando su padre Abisaí comenzó a desempeñarse
administrativamente en el Cuartel General de la Policía de Puerto Rico,
mientras su madre Celia se esmeraba como abnegada ama de casa, en
prodigarles las atenciones, cuido, educación y afecto tan necesario para
superar este primer desarraigo. Desarraigo que se atenúa con visitas
ocasionales a la familia, al barrio, al pueblo, al campo. Gracias a
estos esfuerzos todos los hijos de Abisaí y Celia logran escalar grados
profesionales. Carlos completa un grado de Bachiller en Administración
Comercial, especializado en contabilidad; profesión en la que
actualmente se desempeña para una compañía privada de contadores
públicos autorizados en el pueblo de Guaynabo.
Descendiente de una familia prolija en músicos, muchos de ellos de gran
reconocimiento, desde niño dejó ver su interés y aptitud para la música.
Interés y aptitud que con el paso de los años lo convierten en un
excelente ejecutante de la guitarra popular y el requinto. Su ascendente
carrera musical casi se ve tronchada al sufrir un accidente que le
cercena la primera falange del dedo del corazón de su mano derecha, pero
su denodado tesón y disciplina |
lograron hacerlo superar este percance, al punto que al escucharlo
interpretar la guitarra o el requinto resulta imposible percatarse de
esta curiosidad. Y digo curiosidad, porque en el caso específico de
Carlos, ello no ha constituido una limitación. Además de la guitarra y
el requinto aprende a ejecutar el cuatro puertorriqueño con soltura,
destreza y maestría.
La tradición de guitarra acompañante en el conjunto típico, adquiere en
sus manos dimensiones de virtuosismo. Ha realizado grabaciones con Nin
Ortiz Piñeiro, legendario guitarrista del Trío Cialeño, además el Trío
Taboas Scharrón, el Dúo Mayso-Monti, entre otros. En el 1980 ingresa
como segunda guitarra en la Orquesta Criolla Nacional de Puerto Rico,
MAPEYÉ, desempeñándose desde entonces hasta el presente en esa posición.

El seminal Grupo Mapeyé alrededor del
1981. Modesto Nieves, cuatro; Carlos Ásael Martínez guitarra; Tony
Rivera, cuatro.
Su estilo de acompañamiento se
caracteriza por un bordoneo preciso, abundante y elocuente, en ocasiones
armonizados a dos voces y otras veces sencillo pero armonizando en
tercera voz con el dúo de los cuatros. Sin duda alguna, esta manera tan
brillante y particular de ejecutar la guitarra de acompañamiento por
Carlos Martínez, ha sido determinante en el sonido que identifica al
Grupo Mapeyé. Su gran oído musical y destreza como ejecutante, le
permite utilizar toda la escala del diapasón de la guitarra y el
requinto sin necesidad de capotasto o sordina, explotando a capacidad
las posibilidades melódicas y armónicas de ambos instrumentos.
Junto al Grupo Mapeyé, la Orquesta Criolla Nacional de Puerto Rico ha
representado nuestra música en Europa, América Latina, el Caribe y los
Estados Unidos como embajador de buena voluntad poniendo siempre en alto
el nombre de Puerto Rico. Estos logros personales y colectivos son el
resultado de las cualidades que adornan su carácter y personalidad,
entre las que se destacan su sentido del humor, lealtad, inteligencia,
prudencia, solidaridad, laboriosidad, honestidad, generosidad y
humildad. Todas esas cualidades le agencian amistades y afectos por
donde quiera que va.
Carlos ha fijado su mayor logro en su hogar, con su esposa, sus hijos y
nietos. El amor a su patria, su cultura y las grandes aspiraciones de la
humanidad hacen de este artista un ser humano de incalculable valor, no
solo para los que lo conocemos y tenemos el privilegio de contarnos
entre sus amigos, su familia, sino también para aquellos que solo lo
conocen por sus ejecutorias y hazañas musicales. |
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