Biografía de
Nieves Quintero
Escrita por David Morales
Cuando hablamos de
la música popular de Puerto Rico algunos no asociamos el cuatro
Puertorriqueño con tal género. Sin embargo, nuestro cuatro -- adaptable,
flexible y poseyendo una voz armoniosa, también ha jugado un rol en el
desarrollo de nuestra música popular. Y cuando hablamos de tal rol, hay que
mencionar al maestro Nieves Quintero, considerado por muchos como el mejor
cuatrista de todos los tiempos.
Sus Inicios…
Oriundo del barrio Cibuco de Corozal, Manuel
Quintero Maldonado – major conocido por Nieves Quintero -- nace el día 18 de
abril de 1931. Su padre, Manuel Quintero Nieves, quien también tocaba el
cuatro, se dedicaba a cosechar frutos menores y a los quehaceres de la finca
en Corozal. Su madre, Juana Rolón Maldonado se dedicaba a la cosecha de
tabaco.
Un dato interesante es que Jack Delano, el célebre
fotógrafo norteamericano quien viajó a Puerto Rico en 1941 como parte del
equipo del gobierno estadounidense, tomó la foto de Nieves Quintero cuando
apenas tenía 10 años. En la foto, la cual se tomó en el barrio Cibuco de
Corozal durante una fiesta de reyes, aparecen Nieves Quintero tocando las
maracas, Manuel Quintero Nieves (su padre) tocando el cuatro y Artemio Ortiz
Rivera (vecino) tocando la guitarra.
Nieves gustó mucho del cuatro desde niño y empezó a
tocar desde jovencito. Nieves recuerda que siempre acompañaba a su papá en
las fiestas del barrio -- velorios y parrandas -- y que también tocaba el
cuatro y otros instrumentos junto a otros cuatristas del barrio como Ginito
Nieves, Calias Rosado y Luis Rivera entre otros.
A los 8 años, su papá lo lleva a visitar el maestro
Ladislao “Ladi” Martinez para que Ladi lo escuchara tocar la danza Mis
Amores, la cual el jovencito dominaba con precisión. Nieves recuerda haberla
tocado acompañado por Don Felo (Felipe Rosario Goyco) en la guitarra.
Al inicio de la década de 1940 Nieves organiza un trio
en Corozal junto a Angel “Gelo” Sánchez y Angel Rodríguez. Con este grupo
logra presentarse en el programa radial de Don Quiñones Vidal donde ganan 3
estrellas.
A los 14 años se une al conjunto Alma Tropical, con
Modesto Gracia (director), Edelmiro Marrero (cantante), Pellín Gracia
(bongo), y Charo Rodríguez (guitarra), entre otros. Durante esta época
también comparte con otros conjuntos locales como el Conjunto Ideal y Ondas
del Cibuco. Con estos conjuntos, Nieves casi siempre tocaba la guitarra y la
mayoría de sus repertorios se componía de música popular, y no música típica
de Puerto Rico, con la cual muchos identificamos a Nieves.
En 1947 Nieves comien za su carrera profesional. Este
año, Nieves conoce al gran cantante de música tradicional Puertorriqueña –
Ramito (Flor Morales
Ramos). Nieves recuerda que precisamente en la lechonera “El Dique” del
barrio Juan Domingo de Guaynabo, a las 2 de la mañana, Ramito procuraba por
un cuatrista para que lo acompañara. A Ramito le contaron que Nieves
ejecutaba bien el cuatro y Ramito le pidió que tocara un Aguinaldo en Do
mayor para probar su destreza.
Al escuchar al joven cuatrista, Ramito le dijo que se
preparara porqué lo iba a buscar a la casa temprano en la mañana para que lo
acompañara a Caguas a tocar en el programa radial “Rincon Criollo.” El día
siguiente, Ramito le pidió permiso a los padres de Nieves para que formara
parte de su conjunto musical Rosas del Plata.
Esa misma semana Nieves deja la escuela en el séptimo
grado y junto a Ramito se marcha hacia Caguas para tocar junto a los
miembros del grupo: Cheo Rivera (guitarra), William Morales (trompeta),
Nicasio Martínez (guiro) y William Maldonado (bongó). Entonces, por más de
dos años, Durante ese tiempo Nieves vive en Guaynabo junto a los padres de
Ramito, Juan Morales y Leonarda Ramo
En 1948, Nieves se muda a Bayamón, donde se le presenta
más trabajo en las emisoras radiales, auspicios de productos y concursos
musicales. En Bayamón Nieves toca guitarra y cuatro en los programas Hora
del Volante y Acuarelas Criollas de lunes a viernes con Ramito. También
acompaña otros trovadores como Miguel Angel Figueroa “El Jibaro de Adjuntas”
y Jose Angel Ortiz “El Jibaro de Yauco” en el programa Fiesta en el Batey de
Nelson Cortina en Mayaguez. Nieves recuerda que su agenda diaria era
agresiva y casi no dormía ya que de lunes a viernes, él y Ramito conducían
desde Bayamón a Mayaguez para cumplir con sus deberes musicales.
En 1949, Ramito viaja hacia Nueva York y Nieves se
queda en Puerto Rico uniéndose a Germán Rosario “El Jibaro del Yumac” (Yumac
es Camuy) y Ketty Sánchez en el programa “Estampas de Puerto Rico” de
Orlando Parga. De noche, acompañaba a Germán Rosario en el programa “Jacinta
y Margarito,” la contestación al programa radial Cubano “Clavelito y La
Calandria.”
El mismo año, Nieves graba su primera grabación junto a
la trovadora Ernestina “La Calandria” Reyes. Entre los dos temas que graban
para el sello Fragoso, se encuentra la décima “La Tragedia del Campesino,”
al estilo seis de oriente. Esta grabación exhibe el sonido tan único y
distintivo de Nieves Quintero. O sea, ya para el 1949, Nieves había
desarrollado un estilo innovador en el cuatro; no parecido a otro cuatrista
que tocase en aquel tiempo. El sonido de Nieves era completamente Nuevo y
diferente. Nieves tenía un dominio de la clave y la armonía, lo cual le
ayudaba a crear ritmos y melodías innovadoras en sus grabaciones. También
Nieves incluía ritmos de otros paises y estilos no usualmente usados para
ese entonces en la música típica Puertorriqueña, lo cual distinguía e
identificaba su sonido, tanto en el cuatro como en la guitarra.
“En los Novayores”
En 1950, el legendario cantante de plenas – Canario –
lo contrata para que lo acompañara en unas presentaciones en Nueva York.
Durante la gira Nuyorquina, precisamente en una presentacion en el Teatro
Puerto Rico, Claudio Ferrer (cuñado de Canario, empresario y legendario
músico y escritor Puertorriqueño) le hace una propuesta a Nieves para que se
quedara en Nueva York y formara parte de su conjunto, que para aquel tiempo
era muy popular. Nieves cuenta que Claudio y Canario discutieron por horas
con respecto a Nieves y decidieron que Nieves se quedaría con Claudio Ferrer
en Nueva York.
En Nueva York Nieves se convierte en el cuatrista más
procurado y grabado en la escena musical boricua. Recuerda que su primera
grabación en Nueva York se titula “No Vale La Pena,” donde toca requinto
para el Conjunto de Claudio Ferrer y acompaña al cantante Felix Castrillón.
De la misma manera, toca requinto en las primeras grabaciones de Blanca Iris
Villafañe y Rosaura Soto en el sello Salomé en 1952.
Sus primeras grabaciones ejecutando el cuatro las
realiza junto a Ramito y Baltazar Carrero (El Jibaro de Rincon) para el
sello Ansonia. Es interesante notar que Nieves Quintero acompanó a Baltazar
Carrero en todas sus grabaciones de la decada de 1950.
1956 es un año importante en el desarrollo y
trayectoria de nuestro ilustre músico. Ese año Nieves conoce al guitarrista
Manuel “Maneco” Velazquez, con quien en un futuro cercano habría de formar
-- tal vez -- el duo de cuatro y guitarra más influyente en la música típica
moderna en Puerto Rico. Con Maneco, Nieves desarrolla un estilo único y
modernista que se puede escuchar en muchos de los cuatristas que ejecutan
nuestro instrumento nacional hoy día.
La época de 1955 a 1959 resulta muy fructífera para
Nieves en cuanto a su producción musical, presentaciones públicas y
crecimiento artístico. Durante esta etapa, Nieves graba cientos de canciones
y acompaña la gran mayoría de artistas Latinos y Puertorriqueños que se
presentaran en Nueva York como:

En el Teatro Puerto Rico de Nueva York:
izq. a d.: Gaspar Escalera, bajo; Claudio Ferrer, guitarra; Carmencita
Figueroa, cantante; Felix Castrillon, guiro; Vitin Landrón, clarinete;
Nieves Quintero, guitarra.
Vea esta foto más grande
Yayo El Indio, Graciela Rivera, Hilda Siruano, Luis
Lebrón, Felipe Rodríguez, Libertad Lamarque, Flor Silvestre, Carlos Ramírez,
Fernando Leyva, Davilita, Daniel Santos, Adolfo Avellanet, Carlos Pizarro,
Chuito el de Bayamón, Angel Luis García, Baltazar Carrero, La Calandria,
Julita Ross, Priscilla Flores (La Alondra de San Lorenzo), Corozo, Chiquitín
Garcia, entre otros. Nieves también graba y toca distintos géneros como
música típica, merengue, jazz americano, rock & roll, rancheras, valses,
huapangos, samba, joropos, tangos, entre otros estilos internacionales.
De la misma manera, Nieves graba con casi todas las
casas disqueras en Nueva York como Ansonia, Seeco, Riney, Verne, Corozo,
Spanoramic, Can-o-Mar, BMC, Colonial, Rival, Ideal, Fonseca, Fenix, Marvela,
Exito, Salomé, La Flor, entre otras. Es importante notar también que durante
esta etapa clave, Nieves forma parte integral de las agrupaciones de Claudio
Ferrer. Es decir, Nieves acompañó a Claudio Ferrer por más de 11 años --
entre 1950 hasta 1961 -- fecha en que Claudio Ferrer se muda a Puerto Rico.
Abriendo Nuevos Caminos en El Cuatro…
Durante los inicios de la decada de 1960 Nieves abre
camino hacia una nueva etapa en el uso y sonido del cuatro Puertorriqueño.
Junto a Maneco, Nieves graba música popular instrumental con el cuatro; de
esta forma explorando nuevas fronteras y usos con el cuatro boricua. En
específico, en 1961, Nieves graba un disco de larga duración con su grupo
“Cuerdas de Oro del Caribe,” de canciones instrumentales donde se destaca la
polka “El Barrilito.” En este tema innovador, Nieves usa el cuatro para
tocar una polka movida con cambios y ritmos de gusto latino. Pero, lo que
destaca esta grabación es el uso de una botella para distorcionar el sonido
de las cuerdas del cuatro, una técnica común en la música Blues
norteamericana. El Barrilito -- y el disco de larga duración en general –
abrieron paso a que otras grabaciones instrumentales por otros cuatristas
como Yomo Toro, el maestro Ladi, Pedro Padilla, se grabaran con más
aceptación y regularidad.
En una entrevista realizada por el “Proyecto del Cuatro
Puertorriqueño,” Nieves comenta como desarrolló su estilo en el cuatro:
“Si. Porque yo le daba cierta cosa americanizada... le
puse otro sabor al cuatro. Y siempre dije, en mi mente que yo iba a tocar el
cuatro diferente a como tocaba Ladi, Archilla el primo mío. Pues yo tenía
eso en la mente... si, es verdad, "yo voy a crear un estilo que suene
diferente." A mi me inspiró que yo oía mucha música americana allá. Y oía
muchos de los guitarristas. Y me gustaba lo que ellos hacían, que... cuando
oía algo, que yo iba a ser típico, me acordaba de algo que ellos hacían,
ciertas partes, tu sabes... y yo lo incluía ahí también, si, si... eso, para
el tiempo yo le metía Jazz y todo esas cosas. Y en la guitarra también.”
Durante este tiempo, el conjunto de Nieves Quintero
acompaña muchos artistas de música popular desarrollando un sonido nuevo y
urbano donde se destaca el cuatro puertorriqueño como el instrumento
principal. En particular, podemos mencionar algunos artistas como Odilio
González (El Jibarito de Lares), Jose Miguel Class (El Gallito de Manati),
Luz Celenia Tirado (La Jíbara de las Lomas), Adolfo Avellanet, Emilio
Quiñones, José Luis Rodríguez, entre otros. Grabaciones donde se destaca
este sonido único en particular son las de Odilio González (el bolero Ciega
de Celos), y las de Germán Rosario con Luz Celenia Tirado (Angel Querido,
merengue-salve) para el sello BMC del empresario Mario Hernández.
Nieves abre otra puerta innovadora cuando se une a Yomo
Toro y a Maneco. Juntos, estos maestros crean nuevos ritmos y melodias
innovadoras con dos cuatros, una guitarra y la percusión de Papi Andino. En
el libro “Bachata: A Social History of a Dominican Popular Music,” de
Deborah Pacini Hernández (Philadelphia, PA: Temple University Press, 1995),
la autora nota que bachateros como Anthony Santos, entro otros celebran a
Odilio González (el Jibarito de Lares) como uno de los cantantes principales
y más importantes en el desarrollo de la bachata, por sus grabaciones Celos
Sin Motivos, Háblame, etc.
Sin embargo, las melodias de estas canciones destacan a
los cuatros de Nieves Quintero y Yomo Toro y la guitarra de Maneco -- sonido
muy parecido al de la bachata Dominicana de hoy. Es decir, las inspiraciones
y arreglos musicales de Nieves Quintero como Ciega de Celos (interpretada
por Odilio González), Háblame (interpretada por Odilio González), entre
otras, formaron parte fundamental del desarollo de la bachata y de los
boleros-mambo que se escuchan por la radio hoy día.
En 1964 contratan a Nieves Quintero para hacer un
espectáculo en el prestigioso Carnegie Hall de Nueva York. Como parte del
evento le pidieron que incluyera un trovador de décimas y es así que Nieves
contrata a Joaquin Mouliert (El Pitirre Fajardeño). Con Joaquin Nieves
también graba dos discos de larga duración para el sello Ansonia.
En 1965, Nieves deja de usar el cuatro de su papá --
instrumento que usó desde que tenía 11 años -- hecho por el artesano
Leoncito Ortiz de Corozal. Nieves aún guarda este valioso cuatro como
recuerdo de su padre.
Para fines de 1960, Nieves forma un sexteto donde toca
y graba con un tres Cubano. Entre los que acompaña se encuentran los
artistas Santiago “Chago” Alvarado, y los Cubanos Chocolate Armenteros y
Panchito Riset. Los integrantes del sexteto eran Pompo (primera voz), Chago
Alvarado (Segunda voz y guitarra), Vitín Landrón (trompeta) y Papi Andino
(percussion).
Siguiendo el tema de las agrupaciones, Nieves se
integra a la orquesta de Alfredo Munar como tresista y acompaña al gran
cantante Cubano Panchito Riset y al trompetista “Chocolate” Armenteros. Con
esta agrupación logra grabar dos discos de larga duración.
En 1967 recibe el premio DIPLO – máximo galardón que se
le otorga a aquellos artistas más destacados de aquella época y lo reconocen
como el major cuatrista y guitarrista del año.
Para cerrar la década, Nieves forma el conjunto “Los
Bravos del Barrio” con Guito Gotray, Vition Pérez (vocalistas), Isaito y
Toño Dávila (trompetas), Chorolo (timbales) y Maneco Velázquez (guitarra).
Con esta agrupación consigue trabajar en lujosos hotels y cabarets como el
Caraban Club y el Habana Club de Nueva York.
La década de 1970 encuentra a Nieves en un ambiente
Nuyorquino lleno de nuevos ritmos como la Salsa y el Disco norteamericano.
Aunque Nieves dedicaba gran parte de su tiempo a las grabaciones de música
típica y acompañando a Ramito -- con quien se presenta semanalmente por
televisión y por la radio—también continúa aportando sus talentos a la
música popular. Por ejemplo, en 1971 acompaña al cantante Wilkins en su
primera grabación como artista profesional.
También acompañaba cuartetos con su guitarra y podemos
mencionar las grabaciones que Nieves realiza junto a Corozo y Su Cuarteto
Yalí y con el Cuarteto Maya de Fernandito Díaz e Israel Berrios.
Otra anécdota importante es que Nieves sirve como
director musical por más de 6 años en el programa radial “El Debate Musical”
en la emisroa WHOM en Nueva York; programa donde se realizan competencias
entre artistas como Daniel Santos, Fernando Leyva, Adolfo Avellanet, Blas
Hernández, entro muchos más.
En 1977, Nieves se despide de Nueva York y regresa a
Puerto Rico y contrae matrimonio con su compañera Nilda Santos Quiñones de
Corozal. En 1978 se mudan a Bayamón donde todavía viven.
Para cerrar la década, el pueblo Puertorriqueño y el
Gobernador Carlos Romero Barceló reconocen a Nieves como el mejor cuatrista
de la historia de Puerto Rico en la Tercera Fiesta Puertorriqueña celebrada
en el pueblo de Juana Díaz.
En la década de 1980 Nieves Quintero sigue grabando
para el sello Ansonia en Nueva Jersey acompañando artistas de música típica
como Luis Miranda (el Pico de Oro) y Joaquín Mouliert (el Pitirre de
Fajardo) hasta fines de 1980.
Maneco, Ray Vazquez y Nieves Quintero: Grupo
Cuerdas de Oro, reunidos en 2008 para la filmación del disco compacto del
Proyecto del Cuatro, La Décima Espinela
En 1988, junto a su compañero y genio guitarrista
Maneco, Nieves graba el disco de larga duración instrumental, “Dos Para La
Historia” en el sello Ansonia. Este disco se destaca porqué nuevamente
Nieves produce un sonido único, refrescante e innovador en el cuatro. Este
disco exhibe ritmos de música clásica en el cuatro como minuets, danzas de
su autoría, sambas y otras melodías complejas que siguen siendo ejemplos y
patrones musicales para cuatristas contemporáneos como Neftalí Ortiz, Ramón
Vázquez, Pedro Guzmán, Arnaldo Martínez, Edwin Colón Zayas y Prodigio
Claudio, entre otros.
Nieves Quinteros sigue grabando y aportando nuevos
sonidos dentro del campo musical. Recientemente grabó el primer cuatro en el
disco “La Décima de Espinel, La tRova de Puerto Rico” una producción
auspiciada por El Proyecto del Cuatro Puertorriqueño de Massachusetts. El
legado de Nieves Quintero y su aportación a nuestra música popular y típica
continúa!
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Nieves Quintero cuando chico, tocando con su
papa,
Manuel Quintero Nieves
Esquina de una
foto más grande de Jack Delano

Manuel Quintero Maldonado a los 17 años


Nieves alrededor del 1959

Nieves tocando el cuatro de su padre, hecho por
Leoncito Ortiz de Corozal
Foto cortesía Ansonia Records

Nieves en su hogar en Bayamón 1994
Foto Juan
Sotomayor
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Entrevista con Nieves Quintero
Entrevistado por Juan Sotomayor.
Trascrito y redactado por William Cumpiano
Mi nombre es Manuel Quintero Maldonado, pero me
conocen como Nieves Quintero, que son los dos apellidos de mi papá.
Nací en Corozal el 18 de abril de 1931.
<Empecé a tocar el cuatro> a los ocho años. Yo cogí el cuatro porque, como
mi papá tocaba el cuatro, yo siempre estaba sacando el cuatro y me gustó el
sonido. Sencillamente, me gustaba el sonido, y veía mi papá tocando, y me
inspiraba. Pero yo salí tocando el cuatro por mi cuenta. Yo de maestro no
tuve a nadie. No. Yo siempre hacía todos mis arreglos, lo hacía todo por mi
cuenta.
Esto me costó mucho trabajo a mi. El proceso <de aprendizaje>, imagínate,
sí. Para ese tiempo había que demostrar que uno era bueno. Si... pasé
ciertas amarguras, pero que después eso se recompensó. Pero cuando ya me
empezaron a conocer, y supieron lo que yo era en el instrumento... llegué a
ser, gracias a Dios, lo que hoy en día soy.
Sucede que yo tenía un grupito en Corozal que se llamaba el Conjunto Ideal.
Entonces estábamos tocando un baile en Río Piedras y cuando salimos entramos
en Juan Domingo, que era la Famosa Lechonera de Juan Román, a comer.
Entonces, ahí llego Ramito. Entonces Ramito, como en ese tiempo, pues,
imagínate...un nombre que tenía! Nos vio, y andábamos con los
instrumentos... y, "me quieres acompañar en la guitarra?" "Si, cómo no."
Bueno, de ahí, lo acompañé en la guitarra y me dijo, "mañana te voy a buscar
a Corozal a ti." Yo le dije, "no, pues si es que yo estoy estudiando, yo no
puedo." Esto fue para el '48. Y entonces... "no, no, mañana yo te voy a
buscar, yo te necesito, pa' que trabajes conmigo." Y así fue. Fue a hablar
con mis papas, y me sacó de la escuela. Yo tenía dieciséis años. Entonces de
ahí, pues seguí trabajando con Ramito.
Hice unos cuantos programas con Germán Rosario también...Ruth Fernández,
KBM... y Radio WITA, aquí en La Hora de Volante también... trabajamos en
Bayamón, que estaba la WENA. Trabajamos en Mayagüez, en Fiesta en el Batey
de WKJB muchos años allá. Tocábamos La Caravana Real.
Entonces para ese tiempo, como al año, pues salió el viaje a Nueva York con
Canario, para el '50. Entonces cuando fuimos al Teatro Puerto Rico, pues
allá Claudio [Ferrer] me habló, que si quería quedarme con el. Por cierto,
fue una discusión entre Claudio y Manuel Jiménez Canario , porque eran
cuñados, la esposa de Claudio era hermana de Canario. Hubo la discusión
porque Canario quería que yo me quedara, y Claudio que.. "si, él se va a
quedar conmigo," y tuvieron la discusión. Y yo, de hecho, yo quería quedarme
ahí. Me quedé, y estuve trabajando en radio como nueve o diez años, en el
grupo ese.
<Sotomayor: Pues yo para el '53 me sentaba al frente al radio
escuchándote..>
Si, para ese tiempo tocábamos nosotros en WWRS con Alicia de Cordova.
<Sotomayor: Estaba el Gran Junior también, y... >
Si... Allá en Nueva York, lo más que se usaba era la guitarra. El cuatro yo
lo usaba para las grabaciones, cuando íbamos a acompañar lo típico, y en los
teatros, cuando venían los jíbaros, que había que acompañarlos. Después del
'59, que fue cuando yo grabé Barrilito, ahí fue cuando se dio el cuatro a
conocer mas, que yo hice un estilo diferente. Y ahí fue que el cuatro cogió
un auge bien... si.
<Sotomayor: Me encanta los acordes que usted usa..>
Si. Porque yo le daba cierta cosa americanizada... le puse otro sabor al
cuatro. Y siempre dije, en mi mente que yo iba a tocar el cuatro diferente a
como tocaba Ladi, Archilla el primo mío. Pues yo tenía eso en la mente...
si, es verdad, "yo voy a crear un estilo que suene diferente." A mi me
inspiró que yo oía mucha música americana allá. Y oía muchos de los
guitarristas. Y me gustaba lo que ellos hacían, que... cuando oía algo, que
yo iba a ser típico, me acordaba de algo que ellos hacían, ciertas partes,
tu sabes... y yo lo incluía ahí también, si, si... eso, para el tiempo yo le
metía Jazz y todo esas cosas. Y en la guitarra también.
Yo tengo un cuatro que va a cumplir sesenta y cinco años. Que era de mi
papá. Es una reliquia, y lo tengo como nuevo. Fue la única riqueza que me
dejo. Bueno, yo no lo uso porque tengo miedo que me lo roban o algo... a
veces uno se descuida...
Yo prefiero el cuatro enterizo. Porque hay mas calidad. Es un sonido mas
sólido. Claro los instrumento de piezas suenan bonitos, pero con el tiempo
se <doblan> porque son dos tapas y eso... ahora el enterizo te da el sonido
y eso se queda para siempre. El cuatro de piezas a veces le da un sonidito,
suena mas como un tres. <El sonido del cuatro enterizo> es mucho mas típico.
El instrumento que yo tengo de mi papá, lo que ya nadie hace, ese tiene una
tapa de yagrumo hembra. Y el puente es en la misma tapa. Sin nada postizo.
Ahora te lo fabrican y te ponen una tapa y <luego> un puente, ahí. No, no.
Aquello viene todo completo. El decía, "para hacer un cuatro bueno, pa' que
durara", le ponía el puente en la misma tapa para que no se fuera nunca.
Decir "el cuatro" y la tierra de nosotros... es como la patria. Porque eso
es genuino de nosotros. Si, si. Igual que la danza. Si, es tan jíbaro como
el coquí <ríe>. En tiempos pasados el cuatro si se conocía y le daban su
mérito. Pero no tanto como ahora. Porque ahora si el cuatro llegó al salón.
Donde tiene que estar. Yo estaba en Nueva York, estuve treinta años allí.
Pero según comentarios, que <en Puerto Rico durante ese tiempo> no querían
pasar la música típica... las estaciones no querían tocarla, y eso decayó
mucho. El cuatro se estaba usando para otra música, y nada mas que cuando
venía el tiempo de las Crismas... lo ponían un mes nada mas.
Yo soy purista en cuanto a la música tradicional. Siempre y cuando que tenga
la entrada, de alguien que quiera darla a conocer. Para que así llegue al
sentido del pueblo, de lo que es, y de lo que tenemos. Si. El cuatro va en
muy buena dirección. Yo creo que el cuatro solamente en lo americano... de
hecho ya los americanos... ahí esta lleno de los que tocan cuatros ya. En
Hawai, hay Filipinos tocando cuatros, filipinos-puertorriqueños! La música
toda es bonita, y toda tiene su mérito, me encanta, y de hecho a mí la
música americana me encanta. Pero el cuatro va, <olvídate! El publico ya
donde quiera pide un cuatro y ya lo reconoce.
De la música que toco, le gusta mucho al público las mazurcas, las danzas. O
si, yo tengo unos joropos bien bonitos que también me los piden mucho. Tengo
un bambuco como "Bésame Morenita"... si, todo esos estilos de música.
Cuando yo estaba en Nueva York trabajábamos mucho Tito Puente, Charlie
Palmieri (que Dios lo tenga en la gloria) que falleció. Y Joe Loco que
falleció también. Yo si trabajaba con diferentes músicos, y no tengo
preferencias. Trabajo con el que me gana, gracias a Dios, doy el grado y
estamos ahí. Si.
Mi instrumento es mi vida. Es mi inspiración, toda. Si. El instrumento es
como mi esposa, imagínate. Lo uso para trabajar, de eso vivo. Para mi es una
cosa, que no sé como decirte... es una cosa que vive en mi corazón. ¡Si!.
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