Tras el Rastro de Jesús Ríos Robles, Chuíto el de Cayey
Por David Morales Investigador del Proyecto del Cuatro Puertorriqueño con la colaboración de Myriam Fuentes, Solaris Multimedia
Discurso presentado ante la asamblea de la Asociación Puertorriqueña de Música
Popular, mayo 2005
Notas alcalce al final de la obra.
Chuíto con pava y guitarra en una
foto de estudio en 1949.
Foto
colección de Noemi Rosas Robles
La labor de búsqueda de información detallada sobre la
historia de la música típica puertorriqueña es una tarea que entraña cada vez más
dificultad. Existen fuentes destacadas, pero en muchas ocasiones éstas ofrecen
información incorrecta o pocos detalles, lo que ha dado lugar a relatos de ficción sin
base en la verdadera trayectoria histórica. Si a este cuadro añadimos el hecho de que
muchos artistas del ayer se han retirado de nuestro ámbito, comprendemos por qué la
rigurosa recopilación de datos sobre nuestra música típica es gestión cada vez más
dificultosa.
A pesar de ello, hay que insistir en hurgar y rastrear entre los escombros históricos que
quedan de nuestra música típica. De vez en cuando nuestra insistencia logrará que
topemos con detalles hasta entonces desconocidos o pasados por alto. Al revisar una vez
tras otra los datos históricos dispersos en entrevistas, discos de 78rpm, revistas, y
otras fuentes, hemos logrado descubrir información que ha transformado nuestra
percepción y perspectiva acerca del desenvolvimiento de nuestra música autóctona.
Nuestra misión es no sólo difundir estos nuevos datos, sino revisar la historiografía,
aclararla y enriquecer este esfuerzo mediante el uso de fuentes de información ya
establecidas y mediante el testimonio de aquellos personajes que animaron la historia de
nuestra música jíbara. Es con esta misión en mente, que ofrecemos el fruto de nuestra
labor biográfica sobre Jesús Ríos Robles, "Chuíto el de Cayey", verdadero
baluarte de la música típica puertorriqueña1.
En estas líneas brindamos a nuestros lectores la trayectoria de Chuíto el de Cayey. Es
éste un primer esfuerzo de recopilación minuciosa sobre la vida artística del ilustre
trovador.
Sus Inicios...
Chuíto nació en lo que hoy se conoce como el barrio Coabey de Jayuya. A la fecha
de su nacimiento, Coabey era conocido como Jayuya Arriba, un municipio de Utuado. Jayuya
fue una zona cafetera muy susceptible a las crisis económicas resultantes de las
fluctuaciones en los mercados internacionales y al embate de los huracanes.
Chuíto nació
en marzo del 19102. Sus padres se llamaban José Robles Torres y María Ríos
Maldonado. Su padre era labrador de café y su madre, ama de casa. Chuíto tuvo cuatro
hermanos: Carmela, José, María A., y María. De todos ellos, Chuíto era el menor.
No tenemos noticia de sus primeros días en Jayuya. No conocemos cómo aprendió a
improvisar o a escribir la décima. Tampoco sabemos cómo aprendió o desarrolló su
estilo como cantor, ni cómo aprendió a tocar la guitarra. Lo que sí sabemos es que
Chuíto nos bendijo con un legado de al menos una veintena de temas propios y con un
estilo único que ejerció gran influencia en muchos trovadores jíbaros que le siguieron.
Chuito en la ciudad de Nueva York
alrededor del 1949. Foto cortesía Lucy Berros Rios y Vicente Rios
El Trasfondo Musical...
Para la década del 1910 Puerto Rico no contaba con emisoras radiales y con ningún
medio de comunicación que le hiciera promoción a la música típica o la décima
puertorriqueña. Sin embargo, ya había empresas disqueras norteamericanas que grababan en
San Juan a intérpretes puertorriqueños, que sin ser trovadores grabaron piezas de
música típica. A pesar de representar sólo una pequeña parte del repertorio disquero,
lo que hoy llamamos música típica (seis, aguinaldo, décimas) era muy popular entonces.
Podemos ofrecer como ejemplo de estas compañías a la Edison y a la Columbia, las que
para la fecha habían grabado a Gracia López, a Jorge Santoni, a Manuel Tizol y a la
Orquesta Cocolía.
Para el 1914-1915, el antropólogo J. Alden Mason visitó a Pueto Rico y registró más de
100 grabaciones de valor histórico. Estas grabaciones incluían aguinaldos, décimas,
seises, bombas y otros géneros puertorriqueños. Entre 1916 y 1921 encontramos más
compañías disqueras grabando o en búsqueda de talento en Puerto Rico. En el 1916, la
compañía Victor grabó más de 20 piezas del Quinteto Borinquen entre las que se
incluían algunos números con sabor típico.
Aunque gran parte de la actividad disquera tenía lugar en San Juan, al sur de la
Isla, Ponce era vital centro de comercio y plaza de tradición y actividad musical. La
cuna del tenor de fama mundial Antonio Paoli, era todavía durante las primeras décadas
del Siglo 20 una ciudad de gran actividad artística y cultural como lo atestigua la
concurrencia de importantes autores e intérpretes residentes en la ciudad como Julio
Alvarado, la Banda de Bomberos de Ponce, la familia Tizol, Ángel Pacheco Alvarado (el
Jíbaro de Peñuelas) y otros. Además en el Ponce de la época se desarrollaba un nuevo
sonido llamado plena que se tocaba en el barrio la Joya del Castillo y en San Antón 3 (Hasta donde sabemos no existen grabaciones de la plena de
la época).
Sus Primeros Pasos hacia la Fama...
Es precisamente a principios del 1930 que encontramos a Chuíto en Ponce, cuando éste
contaba cerca de veinte años de edad. El joven artista vivía en el Cerro San Tomás, en
el barrio Tumba La Vieja, de donde se mudó a la calle del Agua en Ponce 4. Pudo haber sido aquí donde Chuíto adquirió su oído
musical y gran parte de su material decimista. Hemos de recordar que en Ponce vivían dos
grandes maestros del arte de versificar en décimas: Don Ángel Pacheco Alvarado 5 de Peñuelas y Don Arturo Silvagnoli.
Fue en este ambiente que Chuíto se inició en el cantar de décimas y música popular
junto al "Ciego Luna"- Gabriel Luna de Ponce 6. De acuerdo a nuestras fuentes, Gabriel Luna tocaba primera
guitarra y Chuíto cantaba. Es posible que haya sido con Gabriel Luna con quien Chuíto
aprendió a tocar la guitarra.
Sabemos que desde el siglo XIX en Ponce se realizaban concursos de trovadores. Sabemos
también que para 1932, Chuíto había logrado sobresalir en unos de estos concursos.
Según información ofrecida por Ramito durante una entrevista, "para 1932...se hizo
un concurso de trovadores en Caguas. Después me contrataron Don Juan Brugal y Don Pepe
Belardo, que eran los dueños de los rones Brugal, Caballito y Trafic. Allí empezó
también Chuíto el de Cayey".7
En el transcurso del 1932, Chuíto viajó a Cayey gracias a unos músicos de este pueblo
de montaña. Valentín Medina y Vicente Ortega "Bejuco" formaban un dúo en
Cayey desde donde viajaba por la Isla buscando sueldo y fama. Valentín Medina era oriundo
de Ponce, tabaquero de profesión y tocaba la guitarra. Los integrantes del dúo
conocieron a Chuíto en uno de sus viajes a Ponce. Como no contaban con música típica en
su repertorio, decidieron invitar a Chuíto a cantar con ellos en Cayey.
En Cayey, Chuíto logró fama local por su talento en la improvisación de décimas, su
talante jocoso y sus dotes de animador. En Cayey, Chuíto se unió a Herminia Hernández -
Doña Millín, con quien convivió por poco tiempo en la calle Eugenio Sánchez, en Pueblo
Nuevo. Según Rafael Torres, Chuíto tenía entonces de 24 a 25 años. Torres era a la
sazón un muchacho de 14 años de edad y amenizaba los mismos cafetines donde se
presentaba Chuíto, como el cafetín "Los Turpiales." 8
Rafita recuerda que Chuíto introdujo mucha música innovadora a Cayey. Con el dúo de
Medina y Ortega, Chuíto formó un grupo musical llamado Conjunto Rosas del Plata 9. El conjunto estaba compuesto por Chuíto el de Cayey
(voz), Valentín Medina -(guitarra), Vicente Ortega (voz), Pellín Aponte, Domingo
Sánchez (cuatro) y Luis González (marímbola). Rafael Torres se unió a ellos más
tarde.
Rafael Torres recuerda que fue con este grupo que Chuíto debutó en el 1933 en el Teatro
Angélica de Cayey, donde estrenaron el tema del conjunto A Cayey Me Voy escrita
por Jesús Ríos Robles (Chuíto):
A las orillas del Plata
donde viví mis días primeros
a las márgenes del río
del pueblo tabacalero
a las sombras del Torito
donde cantan los jilgueros
me voy a ese pueblecito
donde está el ser que yo más quiero.
Me voy alegre contento
a cantar mi serenata.
Estamos cerca del Plata
qué alegres los campamentos.
Ya me voy, me voy, me voy, me voy
si Dios no me mata.
Me voy a Cayey a gozar
con los Rosas del Plata.
Mientras la fama de Chuíto crecía en Cayey, en San Juan se establecía otro baluarte, Ladislao Martínez (Maestro Ladí) y su
Grupo Aurora. El Grupo Aurora contaba con Ernesto Mantilla (Ernestico), Claudio Ferrer,
Felipe Goyco (Don Felo), Patricio Rijos (Toribio), Juan Cotto y Ramón Dávila (Moncho).
Este grupo se presentaba por la emisora radial WKAQ en San Juan 10. El Grupo Aurora era muy popular; los programas
radiales que amenizaban llegaban a muchas partes de la isla incluyendo a Cayey.
Como otros pueblos dependientes de monocultivos en Borinquen (café, tabaco, caña), Cayey
sufría de una grave situación económica tras la caída de la Bolsa de Valores en Nueva
York en 1929 y el paso del huracán San Ciprián en 1932. Para esta época, el gobierno de
Puerto Rico estableció campamentos de trabajo en Cayey como parte de los programas de
recuperación económica al amparo de las políticas del Nuevo Trato del Presidente
Roosevelt. Estos campamentos tenían como propósito revitalizar la economía local
proveyendo trabajo y alimentación a los trabajadores locales. Chuíto estuvo contratado
por $21.00 al mes para ofrecer entretenimiento a los trabajadores del campamento Mariano
Abril 11 que sostenía cerca de cien hombres que dormían en literas
colocadas en filas y se levantaban al amanecer para iniciar una larga jornada en la finca.
Chuíto cantaba las "dianas" a las 5:00 de la mañana y entretenía a los
trabajadores con danzas y boleros durante el desayuno. A las 11:00 a.m. les cantaba
durante el almuerzo y a las 6:00 p.m. cerraba el día con música alegre.
Fue para esta fecha que Chuíto se unió a Doña Julia León de Cayey, con quien adoptó
una hijastra, Elsie Sonia León. Pepito, el hermano de Doña Julia, tenía cerca de 15
años y Chuíto cerca de 24 años. La siguiente es una foto de Chuíto durante esta
época.
Esta foto fue tomada en la casa de Don Jesús Collazo
en el barrio Polvorín de Cayey. Al fondo se observan las torres de Cayey. En la foto se
encuentran, de derecha a izquierda: Chuíto, Rafael Torres "Rafita" (voz),
Vicente Ortega (voz y maracas), Domingo Sánchez (cuatro), Gaspar León (guitarra y voz),
y, de rodillas, Lucas Vázquez (guitarra). Foto colección Rafael Torres.
Hacia San Juan y sus primeros discos...
En San Juan, la emisora radial WKAQ era ya un poderoso medio de comunicación e
información. Sus programas formaban parte de la vida cotidiana de muchos. A la altura del
1935 se escuchaba el programa Los Jíbaros de la Radio, originalmente intitulado Compay
Sico y Compay Tello, el que se transmitía a través de toda la Isla 12. Aunque se trataba de un programa de sátira política, la música estaba
a cargo del Grupo Aurora, promotor de la música típica.
Es a esta emisora a donde Chuíto acude de vez en cuando a cantar. Se dice que Chuíto
conoció al grupo del Maestro Ladí por mediación de Claudio Ferrer. No hemos podido
precisar cómo fue que se allegó a esta agrupación, pero sabemos que Chuíto regresó a
Cayey con canciones nuevas y letras de un tal Don Felo. Chuíto contaba a sus amigos en
Cayey que tenía buenas relaciones con músicos de San Juan con los que intercambiaba
canciones. Rafael Torres recuerda que Chuíto cantaba canciones de Don Felo, del Trío
Matamoros, de Rafael Hernández, de Pedro Flores y del Cuarteto Machín, y que estos temas
de moda agradaban mucho al público.
Chuíto alrededor de 25 años
de edad. Foto colección Alcaldía de Cayey
Cortesía Ramón Vázquez
En busca de mejores oportunidades, Chuíto el de Cayey se mudó a Ponce en el 1936. Según
Arturo Silvagnoli, Chuíto es el creador del seis con décimas 13. Y lo hace al combinar el ritmo de dos tangos: La cama vacía con El
tango errante, ambos de Gregorio Ayala14. Gregorio Ayala tenía un programa radial en la emisora WPRP de Ponce que
se llamaba Variedades Musicales y era auspiciado por la compañía de pastillas
Oscar-Gómez-Plata. Chuíto estuvo asociado con la WPRP desde su inauguración en 1936
para la que estuvo presente. Chuíto y Gregorio Ayala pasaban juntos en la emisora
animando distintos programas.
A pesar de la aceptación de la música típica, los nuevos géneros populares dominaban
el ambiente musical en Puerto Rico. Grupos musicales y orquestas como el Cuarteto
Victoria, el Grupo Marcano, Johnny Rodríguez y su Conjunto y el Trío Matamoros reinaban
en las ondas radiales. A tono con esta realidad, Chuíto no limitaba su repertorio a la
música típica e incluía las guarachas y las rumbas tan apetecibles al gusto popular de
la época.
En Ponce, Chuíto también trabajaba en las promociones para el Ron Kofresí junto a un
tal Jiménez Aguayo. Más tarde se convirtió en propagandista oficial del ron. Bajo el
auspicio del Ron Kofresí, Chuíto formó el Trío Kofresí, que estuvo compuesto por
Chiquitín García, residente del barrio Machuelito de Ponce, (voz y maracas), Juanchín
Santana (primera guitarra) y Chuíto (voz y segunda guitarra). El trío hizo
presentaciones por toda la Isla promocionando el Ron Kofresí y cantando música popular
de buena calidad. "El trío se disolvió cuando Chuíto se trasladó a la ciudad de
Nueva York. Entonces, Chiquitín García, quien no llegó a grabar con el trío, se
consagró con el Cuarteto Mayarí que se había organizado en el 1938." 15
Chuíto de Cayey con el Trío Kofresi: Juanchín
Santana, Chuquitín García y Chuito
Aunque no hemos podido encontrar evidencia que
compruebe que Chuíto estuvo en Nueva York en el 1938, sabemos que se presentaba con el
Conjunto Típico Ladí. Chuíto registró por lo menos dos canciones (Cerca de Cayey y Mi
mulata) con el Conjunto Típico Ladí. En estas grabaciones, la voz de Chuíto tiene un
timbre joven, un registro agudo y una voz muy distinta a la de sus grabaciones de 1947-48.
Una dato encontrado señala hacia la posibilidad de que estas grabaciones hayan sido
realizadas antes del 1937: la canción Cerca de Cayey, incluye a Claudio Ferrer, quien se
había marchado a Nueva York para el 1935-36.
Chuito el de Cayey con el grupo Industrias Nativas en Cataño, Fiesta de
guardias; Toribio, Don Felo, Sarrail Archilla, Maestro Ladí, y Chuito el de
Cayey Foto colección de Jaime
Jaramillo
Para esta fecha Chuíto ya era
conocido por el título de "el de Cayey," como se le conocía en los programas
radiales de la WINL. Se dice que fue el famoso locutor Antonio Alfonso de WKAQ, quien le
había bautizado como Chuíto el de Cayey 16 . Muchos de los entrevistados también recuerdan que
Chuíto era conocido popularmente por la manera en que se presentaba por la radio
diciendo, "Con tanto gusto", frase que pegó con el público.
El dilema de si Chuíto estuvo o no en Nueva York para la época prevalece. En el 1939 el
Grupo Marcano grabó dos de sus canciones en Nueva York: Sigan los tiempos cambiando,
Partes 1 & 2, con el sello Decca, #21052. Las canciones se grabaron el día 14 de
septiembre del 1939 17. También en Nueva York, el día 7 de noviembre del 1940,
Pedro Marcano y su Grupo grabaron otra canción de Jesús Ríos Robles, Como criamos,
décima jocosa cantada por Claudio Ferrer y Lalo "el Cura" para el sello
Columbia, #6061 18. Chuíto pudo haber viajado hasta Nueva York como pudo
haber vendido las canciones a Pedro Marcano o a Claudio Ferrer.
El periodo 1940-47, representa una etapa confusa en términos de los datos biográficos de
Chuíto. Aunque la música típica no se graba mucho para la época, se escuchaba con
mucha frecuencia en la radio. En Puerto Rico programas como La Hora del Volante y Rey del
Batey, entre otros, auspiciados por compañías de cerveza y productos múltiples,
servían de catapulta a nuestros jíbaros cantores. En los 1940 la radio se convirtió en
el medio preferido para presentar nuevos trovadores: Germán Rosario, Priscila Flores, La
Calandria, etc. Chuíto ya era un veterano de la radio y se consideraba como uno de los
mejores cantantes de música típica e improvisadores de la décima.
La década se inicia con la Segunda Guerra Mundial y la llegada de muchos emigrantes
boricuas a suelo nuyorquino. Los jíbaros puertorriqueños en Nueva York mantuvieron vivo
el quehacer musical de su patria. Entre los valientes defensores de la música típica que
grabaron en Nueva York para ese tiempo, encontramos a Claudio Ferrer, quien aunque no era
improvisador, interpretó múltiples números jíbaros y hasta formaba conjuntos jíbaros
durante las Navidades.
No es hasta el 1947 cuando encontramos la huella de Chuíto en Santurce. Según Noemí
Rosas Robles, su sobrina, la siguiente foto se tomó en Santurce. Aquí vemos a
Juaniquillo (Juan Inés Aponte) junto a Chuíto. La foto se tomó en El Fanguito, donde
Chuíto vivía con su esposa cerca de la parada 24.
Chuíto el de Cayey y Juan Inés Aponte,
"Juaniquillo"
Foto colección de Noemi Rosas Robles
Para el 1948, la industria de grabaciones de
música jíbara en Nueva York crecía significativamente. La ciudad de los rascacielos se
llenó de grabaciones de jíbaros como Chuíto el de Bayamón, Ernestina Reyes (La
Calandria), y Ramito (Flor Morales Ramos). Ramito ha dicho en entrevista que fue gracias a
Chuíto el de Cayey que pudo llegar hasta Nueva York para grabar con el sello Ansonia.
Para Chuíto el de Cayey, como para otros artistas jíbaros que andaban en busca de
sueldo, los viajes de Puerto Rico a Nueva York se convirtieron en rutina. Las
oportunidades para grabar en Puerto Rico eran pocas, mientras que en Nueva York, abundaban
las casas disqueras que promovían la música puertorriqueña: Verne, SMC Pro-Arte, Coda,
RCA Victor, Seeco, Columbia, etc. Fue precisamente para el sello Verne que en Octubre del
1948, grabó Chuíto cuatro canciones junto al cuatrista Sarrail Archilla. Estas canciones
se convirtieron en décimas fundamentales para los demás artistas jíbaros de ese
entonces:
1. Amor de madre [seis] - Verne 0397, Lado A
2. Consejo a los hombres [seis fajardeño] Verne 0397, Lado B
3. Mil felicidades [aguinaldo cayeyano] Verne 0398, Lado A
4. Madre mía [seis con décimas] Verne 0398, Lado B
Parte de la letra del aguinaldo, Mil Felicidades:
Llegaron los días
de la Navidad.
Hay felicidad
y tanta alegría
en la Patria mía.
Estas Navidades
hay tantas bondades
como se merecen
mientras todos ofrecen
mil felicidades.
Para esta época, Chuíto también grabó una décima-controversia [Súplica postrera]
junto a Natalia (Anatalia Rivera) donde anunció sus últimos deseos. Al terminar la
canción, Chuíto le dice a Natalia, "Me entierras en Jayuya."
Parte de la letra de la décima, Súplica Postrera:
Cuando alguno a tu ventana
se acerque a cantarte versos
sobre tus cabellos tersos
tendrás mi mano liviana.
Recordaras las mañanas
que alegre te despertaba
cuando junto a ti te hablaba.
Dirás a Claudio y a Toñito:
Al fin ya murió Chuíto
el que alegre me cantaba.
Para fines de la década del 1940, Ramito iniciaba una carrera brillante, mientras su
maestro, Chuíto el de Cayey, buscaba ingresos como podía: vendiendo décimas, vendiendo
ron y haciendo presentaciones radiales. A la fecha, ya Chuíto vivía en Nueva York con su
compañera "Doña Susie." Lamentablemente, no hemos podido encontrar copias de
las décimas que Chuíto escribía y vendía. Para ese tiempo, muchos intérpretes de
música jíbara acostumbraban comprar las creaciones de los escritores de décimas y
registrarlas bajo su autoría.
Esta foto fue tomada a fines
del 1949 cuando Chuíto visitó a Puerto Rico para la boda de su sobrina Noemí Rosas
Robles, quien vivía en el Caserío Las Casas en San Juan. La foto muestra a Chuíto junto
a su sobrino René.
Foto cortesía de Noemí Rosas Robles
La última etapa de su vida...
La década del 1950 fue la era de oro para la música típica. En Puerto Rico
había múltiples programas radiales que promovían la música del campo boricua. El
quehacer musical contaba también con el programa de aficionados de Don Rafael Quiñones
Vidal, Tribuna del Arte, de donde se graduaron y se dieron a conocer cantores jíbaros
como Joaquín Mouliert (El Pitirre de Fajardo), Luis Miranda (El Pico de Oro), Odilio
González (El Jibarito de Lares), José Miguel Class (El Gallito de Manatí), Víctor
Rolón Santiago (El Jibarito de la Montaña), Juanito Rivera (el Pico de Oro de Bayamón),
entre otros.
Nueva York también producía una gran cosecha de jíbaros sobresalientes como Baltazar
Carrero (El Jíbaro de Rincón), Confesor Troche (El Jíbaro de Guayanilla), Germán
Rosario (El Jíbaro del Yumac), José Ángel Ortiz (El Jíbaro de Yauco), Priscilla Flores
(La Alondra de San Lorenzo), Moralito (Juan Morales Ramos), Luisito (Luis Morales Ramos) y
muchos más.
En este ambiente nuyorquino, Chuíto se presentaba en la radio con el Maestro Ladí,
Sarrail Archilla, Toñito Ferrer y Mengol en el programa La Voz Hispana en la WWRL - 1660
a.m. de Nueva York. A pesar de su excepcional capacidad para la improvisación, Chuíto no
grabó mucho. Se comentaba que bebía mucho y que a los demás músicos se les hacía
difícil trabajar con él.
Estos años cierran la etapa final en la vida de nuestro ilustre cantor. Chuíto realizó
sus últimas grabaciones en el sello Rival de Bartolo Álvarez. Las grabaciones se
realizaron en el 1951, en Nola Studios de Nueva York en la #54 de la Avenida Broadway. Don
Bartolo Álvarez relata que Chuíto grabó junto a Sarrail Archilla y recuerda que Chuíto
se disponía a grabar cuatro números, pero su voz sonaba ronca. Le pidió entonces a
Bartolo una caneca de vodka con limón. Después de unos tragos, su voz mejoró y pudo
grabar las canciones. Bartolo recuerda que le pagó $35 a los músicos, y $100 a Chuíto
por los cuatro números ($25 por cada cara):
1. No Puedo con ella [seis con décimas] Rival 726, Lado A
2. Fiesta campesina [seis chorreao] Rival 726, Lado B
3. Tocando y cantando [seis] Rival 727, Lado A
4. Todo es para ella [seis con décimas] Rival 727, Lado B
Su sobrina relata que Chuíto padecía del estómago, tosía y escupía sangre con
frecuencia. Tras las mencionadas grabaciones para el sello Rival y con un hígado ya muy
deteriorado por el licor, Chuíto muere en Nueva York en el otoño del 1952. Chuíto
tenía 42 años cuando murió. Durante más de diez años, sus restos permanecieron en
Nueva York sin que se cumpliera su postrer deseo, hasta que en el 1965, Ramito llevó sus
restos hasta su tierra natal de Jayuya. Chuíto fue enterrado ese mismo año junto a su
guitarra.
Monumento a Jesús Ríos
Robles en Cayey
Foto cortesía de William Cumpiano & David Morales
Cerramos Escrito...
*Anécdota de Luis Miranda, El Pico de Oro: Al morir Chuíto el de Cayey, dos pueblos reclamaron el derecho de darle entierro a
sus restos: Jayuya, donde nació, y Cayey, su pueblo adoptivo. En 1963, el argumento fue
resuelto en el programa de Rafael Quiñones Vidal mediante una décima improvisada por
Luis Miranda, como sigue:
Décima dedicada a Chuíto el de Cayey:
Chuíto fue jayuyano,
porque en Jayuya nació,
y si en Cayey se crió,
también era cayeyano,
por eso lo más humano,
para más justicia en ley,
es que al cantor de Coabey,
tenga a la memoria suya,
sus restos allá en Jayuya,
y el monumento en Cayey.
Discografía de Chuíto el de
Cayey:
Cerca de Cayey - fecha de grabación - 1936-1940?
2. Mi mulata - fecha de grabación - 1936-1940?
3. Sigan los tiempos cambiando [seis jíbaro] Parte 1, sello Decca 21052. Grabado por el
Grupo Marcano - día 14 de septiembre del 1939.
4. Sigan los tiempos cambiando [seis jíbaro] Parte 2, sello Decca 21052. Grabado por el
Grupo Marcano - día 14 de septiembre del 1939
5. Amor de madre [seis] - sello Verne 0397, Lado A
6. Consejo a los hombres [seis fajardeño] sello Verne 0397, Lado B
7. Mil felicidades [aguinaldo cayeyano] sello Verne 0398, Lado A
8. Madre mía [seis con décimas] sello Verne 0398, Lado B
9. Invitación campesina [seis] con Natalia - sello Seeco 901 A
10. Súplica postrera [seis con décimas] con Natalia - sello?
11. Los Tres Reyes Magos [aguinaldo] con Natalia - sello Lina 022B
12. Ser vago es una carrera [seis] con Natalia - sello Lina 027 A
13. No puedo con ella [ seis con décimas] sello Rival 726, Lado A
14. Fiesta campesina [seis chorreao] sello Rival 726, Lado B
15. Tocando y cantando [seis] sello Rival 727, Lado A
16. Todo es para ella [seis con décimas] sello Rival 727, Lado B
17. Como criamos [seis chorreao] sello Columbia 6061 Lado A. Grabado por Pedro Marcano y
su Grupo - cantan Claudio & Lalo - día 7 de noviembre del 1940.
18. Aguinaldo jíbaro [seis] sello Ansonia 5574. Grabado por la Calandria, Ernestina Reyes
(1952)
19. Himno, escudero y bandera [seis con décimas] sello Seeco 7254, Lado A. Grabado por
Horacio con el Conjunto Típico Ladi.
20. Ofrenda a Chuíto el de Cayey [seis con décimas] sello Seeco 7254 B. Grabado por
Horacio con el Conjunto Típico Ladi*
* Décima escrita por Efraín Ronda en homenaje a Chuíto el de Cayey.
Foto cortesía de Pedro Malavet Vega
Fuentes de Información y
Créditos:
1. Bartolo Álvarez
2. Arturo Butler
3. Félix Echevarria Alvarado. La plena, origen, sentido y desarrollo en el folklore
puertorriqueño. 1984.
4. Elsie Sonia León (hija adoptiva de Chuíto)
5. Antonio Morales, Jr.
6. Nerí Orta
7. Pablo Marcial Ortiz Ramos. A tres voces y guitarras. Editora Corripio. 1991
8. Felipe Jiménez Ramírez. Cuarteto Mayarí - 1941-42. Harlequin Records. 1999
9. Juan Bautista Ramos
10. Noemí Rosas Robles (sobrina de Chuíto)
11. José Enrique Ayoroa Santaliz. De serenata. Ediciones Huracán. 2000.
12. Richard Spottswood. Ethnic Music on Records. Vol 4. University of Illinois Press 1990.
13. Ewin Martínez Torres
14. Rafael Torres (Rafita el de Cayey)
15. Ramón Vázquez
16. Pedro Malavet Vega. Navidad que vuelve. Editora Corripio. 1987
17. Modesto Neco Quiñones y Alfredo Romero Bravo. Músicos, interpretes y compositores
puertorriqueños. 2003.
18. José Luis Torregrosa., Historia de la Radio en Puerto Rico, Comisión Puertorriqueña
para la Celebración del Quinto Centenario, San Juan, PR. 1991
Notas Alcalce
1 Es interesante notar que Chuíto se identificaba
como Jesús RIOS Robles, aunque su verdadero nombre era Jesús ROBLES Ríos. Respecto a
este dato podríamos sospechar que su padre no estuvo presente o no fue un factor positivo
en su infancia, por lo que Chuíto quiso honrar a su madre colocando su apellido en primer
lugar. Pero también pudo ser una decisión artística dado que "Ríos Robles"
tiene mejor sonoridad que "Robles Ríos", lo que debe haber saltado a la vista
de un experto versificador como Chuíto.
2 Censo federal estadounidense del 1910 de Jayuya.
El censo se llevó a cabo en abril del 1910. Chuíto ya cumplía con un mes de vida.
3 Félix Echevarria Alvarado, La plena
4 Entrevista a Juan Bautista Ramos
5 Don Ángel Pacheco Alvarado había escrito varias obras
en décima para la década del 1920, entre éstas el sainete El Negrito Celedonio.
6 Gabriel Luna formó luego parte de la agrupación los
Hermanos Luna, cuyos integrantes eran todos no videntes.
7 Pedro Malavet Vega, Navidad que vuelve. página
158 Existen numerosas anécdotas que conectan a Chuíto el de Cayey como
figura de importancia en el desarrollo artístico de Ramito, las que señalamos adelante.
8 Artista cayeyano que para esta época formaba parte del
grupo musical Los Turpiales.
9 Es interesante notar que 20 años después Ramito
también nombró a su conjunto musical Rosas del Plata.
10 Es interesante notar que en el 1932, el Grupo Aurora
grabó 10 canciones para el sello disquero Brunswick, pero no registró ni una canción de
música típica.
11 Este campamento quedaba en la salida de Aibonito, cerca
del barrio Nueva Vista.
12 José Luis Torregrosa. Pág. 125
13 Viva, El Reportero. 11/17/1983. -Entrevista a
Silvagnoli por el Licenciado José Ayoroa Santaliz.
14 El argentino Gregorio Ayala fue un gran intérprete de tangos
y autor de múltiples canciones.