La forma, encordadura y afinación de la
bordonúa han ido cambiando durante los últimos dos siglos, y la forma de hacerlo en la
actualidad varia con quién esta rescatándolo, y qué uso se le están dando.
Las bordonúas antiguas: En los tratados originales y en entrevistas con mayores, aprendimos
que la bordonúa del siglo 19 tenia cinco o seis cuerdas sencillas, y como se describía
como "una guitarra de grandes dimensiones" y como "la grave bordonúa"
es posible asumir que se afinaba como la guitarra, o sea con cuerdas sencillas en
intervalos de guitarra, 4-4-4-3-4.
Las bordonúas de Yuyo, Cando y Cundi: Durante los años del treinta, aparece en una región la bordonúa
tocada por dos distintos maestros: "Yuyo" Velázquez, y Candelario
"Candó" Vázquez, con afinación y forma similar. Pero su encordadura era
totalmente novedosa y extraña, consistiendo en cuerdas finas arregladas en cinco ordenes:
dos de cuerdas sencillas y tres de cuerdas en pares. Interesantemente, éstas se afinaban
en intervalos del timple canario, o sea en intervalos de 4-3-4-4. Esta forma de bordonúa
se usaba no como instrumento de acompañamiento como la bordonúa antigua, sino ahora como
un instrumento de melodía, acompañada usualmente por un cuatro o una guitarra. Se
afinaba de bajo a agudo, A d f# b e' (la re fa# si mi). En Aguas Buenas, don Segundo
"Cundi" Merced tocaba una bordonúa grande con forma de pera afinado con los
mismo intervalos pero de forma G c e a d' (sol do mi la re). Desafortunadamente,
al
ponerle cuerdas finas a un instrumento grande, produce un sonido apagado de poca
duración. El mismo don Candó lo describía como un "instrumento malo para
tocar". El instrumento aparentemente tuvo pocos propulsores, y
adicionalmente era difícil de construír. Probablemente por eso el instrumento
eventualmente cayó en desuso. Hasta que...
Las bordonúas de don Paquito: ...alrededor del 1955, el Dr. Francisco López Cruz,
impulsado por el Instituto de Cultura de Puerto Rico, lanza un rescate de la bordonúa.
Contrata un número de artesanos para hacer bordonúas en una forma mas refinada, la cual
incluye un cambio en su silueta y encordadura para usarse en su Orquesta de Cuatros y
Bordonúas (esta orquesta se mantiene vigente hasta el día de hoy, dirigida por Myrna
Pérez). López Cruz recomienda usar las mismas cuerdas que se usan en el cuatro,
arregladas en cinco ordenes dobles y afinadas en los mismos intervalos de 4-3-4-4 pero de
forma A d f# b e' (la re fa# si mi) . Esta configuración coloca el instrumento en un
rango musical similar al del cuatro--o sea que la recreación de López Cruz no retorna el
instrumento a su función musical antiguo de instrumento de voz grave o baja.
La bordonúa grave de la Orquesta Jíbara: El Proyecto del Cuatro, impulsado por sus hallazgos
sobre uso original del instrumento, y por su interés de retornar el instrumento al uso
descrito en el siglo 19 de miembro de voz baja de una "orquesta jíbara"
(tocando en ensamblaje con el tiple y el cuatro), propulsa a varios artesanos a recrear
una "bordonúa grave" encordado en intervalos de 4-4-4-4--facilitando
así su
ejecución en manos de cualquier cuatrista--pero afinado en forma E A d g c' (mi la re sol
do) para colocarlo musicalmente a suficiente distancia del cuatro y del tiple para lograr
en una Orquesta Jíbara las voces musicales de bajo, alto y soprano. Este uso restaurado
lo esta demostrando y propulsando el Proyecto del Cuatro con la manufactura de bordonúas
afinadas en esta forma y su presentación en Orquestas Jíbaras tocando música
puertorriqueña en grabaciones y eventos públicos.
Pero se nos ha criticado que
estamos "cambiando el cántico del coquí", y casi se nos arma un motín
durante un pasado evento en Ponce cuando auspiciamos un concurso de
artesanos. Pero los mismos críticos desconocían la historia del instrumento
que pretendían proteger, tratando de establecer como sacrosanto solamente
una etapa entre muchas dentro de la larga y variada historia del
instrumento.
|