Esta página esta en construcción. Para recibir actualizaciones, comuniquese con el dirigente del sitio.
Índice  Los instrumentos ] Los ejecutantes ] Los Géneros ] Los artesanos y su artesanía ] Partituras para el Cuatro ]

Las Bordonúas
Otros cuerdas ] Los tiples ] Los cuatros ] [ Las bordonuas ]                                                shakes.gif (1723 bytes)

    A fines del siglo dieciséis, Cervantes relata que en España se tocaba una guitarra de grandes dimensiones nombrado Bajo de la Uña. Creemos que ésta fue el modelo original que inspiró a la creación de los grandes instrumentos de cuerda en las colonias españolas del "nuevo mundo". Muchos de éstos perduran hoy en día, instrumentos tales como los grandes guitarrones argentinos, chilenos y mexicanos.
    La primera cita que encontramos sobre la existencia de un instrumento nativo grande en Puerto Rico se encuentra en el libro, El Gíbaro, escrito por Manuel Alonso y publicada en 1849. Alonso describe la bordonúa como "una guitarra de grandes dimensiones, hecha toscamente, y a veces sin mas herramienta que un cuchillo o una daga..." y que tocaba la "voz grave" de la agrupación instrumental jíbara (orquesta jíbara). En el 1887, el cronista Francisco del Valle Atiles nota que tenía seis cuerdas gruesas.
    La forma, encordadura y afinación de la bordonúa han ido cambiando durante los últimos dos siglos, y la forma de hacerlo en la actualidad varia con quién esta rescatándolo, y qué uso musical se le está dando.

  Es imprescindible no confundir "instrumento de voz baja" con "un bajo". La bordonúa nunca era "un bajo". O sea, nunca alcanzo el tamaño necesario para producir notas en la tesitura baja de una orquesta, sino que en el siglo 19 aparece como una "guitarra mas grande que lo usual", con un rango bajo relativo al rango del cuatro y el del tiple: por ejemplo, tocando el bombardino en Danzas. Por eso lo llamaban "la guitarra del jíbaro" porque tenía forma de guitarra y se usaba para producir los tonos más bajos del conjunto en que tocaba.

Bordonúa de Cristóbal Santiago
Bordonúa "de Paquito" del
taller de Cristóbal Santiago (foto tomada en 1975)

Notas adicionales sobre la evolución de las aficiones y encordaduras de la bordonúa: pulse aquí. 

Vean notas sobre el sonido de la bordonúa al final de esta página

Distintas bordonúas que florecieron en Puerto Rico


mejorana2.gif (34662 bytes)
La Bordonúa Antigua

No se han encontrado imágenes de las bordonúas del siglo 19--excepto una ojeada tenue a una bordonúa escondida en la pintura El Velorio de Oller. Así es que la forma precisa que tomó se desconoce. Sin embargo el instrumento folklórico panameño conocido como Mejorana o Mejoranera, usado en la actualidad, nos ofrece en su forma (aunque más pequeña) un probable modelo de la apariencia de las bordonúas antiguas descritas en las crónicas costumbristas puertorriqueñas del siglo 19.

Yuyo Velasquez' son demonstrates his bordonúa La Bordonúa "Melódica"

En algunas regiones de la isla, el gran instrumento fue adaptado para montar ocho órdenes de cuerdas de calibre pequeño, convirtiéndolo en instrumento apropiado para tocar melodía. Por eso, los miembros del Proyecto la llaman la "bordonúa melódica". Así se oyó la bordonúa durante la década de 1920 hasta el 1950 tocada por las manos de reconocidos bordonuistas como Candelario Vásquez, "Don Candó," de Juncos y Eugenio "Yuyo" Velásquez de Aguas Buenas.
Para más información pulse aquí

Paquitobordo.jpg (27856 bytes) La Bordonúa de Francisco López Cruz

El célebre músico/folklorista Dr. Francisco López Cruz se dirigió al rescate de la bordonúa durante la década del 1960-1970. Don Paquito instó a varios artesanos prominentes de la isla a producir bordonúas modificadas para tocar un rango músical distinto a los de Vásquez/ Velásquez, usando una encordación (y un rango de diapasón) similar al cuatro moderno de diez cuerdas. La "bordonúa de Paquito" (nombrado asi por el Proyecto) es la configuración más común del momento actual.
bordonua.jpg (145337 bytes) La Bordonúa Cundi / Avilés
Visto a la izquierda en manos del reconocido maestro artesano Rafael Avilés Vázquez. Es otra corriente del instrumento, con la afinación distintiva Sol Do Mi La Re. Presentemente desconocemos detalles adicionales sobre el instrumento.
Bordonúa Chiquita
Aparentemente existió también en algunas regiones de la isla un guitarrillo con cuerdas de acero nombrado "bordonúa". Alrededor del 1980 vimos un preciosa muestra en manos del gran compositor puertorriqueño Héctor Campos Parsi, y lo vimos luego en la foto a la izquierda de una celebración en los campos durante la década de 1930 o 40. Compartía la misma forma de la bordonúa melódica (véase arriba), incluyendo su fondo avispado, pero mucho más pequeña. Notamos que la bordonúa, al igual con el tiple, se desciende de la familia española de la guitarra, en contraste con el cuatro, que creemos desciende de la familia de la bandurria.
Bordonua-de-Eugenio-Mendez.jpg (41338 bytes) La Bordonúa "Grave"

El Proyecto del Cuatro esta fomentando un regreso de la bordonúa a su uso antiguo como voz grave de la agrupación típica llamada Orquesta Jíbara. Para lograr esto, y a la vez para aprovechar los beneficios técnicos acumulados de las pasadas versiones, y para alzarla a la altura de los tiempos, la "bordonúa grave" utiliza cinco pares de cuerdas, más gruesas y cubriendo un rango más profundo que las de López Cruz, Vásquez/ Velásquez y Cundi/Aviles.

Preguntas y opiniones sobre el sonido de la Bordonúa

Existe una opinión en Puerto Rico que afirma que la bordonúa se oye con un sonido restrilloso acompañante, y que éste es el sonido auténtico de la bordonúa.

Pero en términos reales, no hay forma de verificar cuál era el sonido original y verdadero de la bordonúa. En los discos más antiguos en que se oye la bordonúa, no se oye nada que se pueda describir como "chirreo" o "fueteo", o sea el sonido que hacen las cuerdas cuando tropiezan contra los trastes al tocar. Indudablemente existen y existieron bordonúas que fuetean o chirrean, pero hay aquellos que opinan que esto es un sonido anómalo, distorsionado, probablemente el resultado de la construcción rustica y el mal ajuste del instrumento.

El porqué del chirreo o fueteo de las cuerdas de la bordonúa es un misterio por resolverse, un misterio hecho posible por el gran desconocimiento y descuido por nuestra propia cultura que ha sufrido nuestra isla. Pero opinamos que es difícil concebir que los artesanos o músicos del pasado deliberadamente trataron de tocar o construir un instrumento de cuerda que sonara de forma distorsionado o percusivo, porque la meta universal de la música es crear sonidos bellos y melifluos.

Pero indudablemente es una cuestión controversial que pueden argumentar lados opuestos. Persiste en la literatura y en la poesía la descripción de un sonido distintivo que ocurría al tocar la bordonúa. En varias obras literarias se describe el "gemido" de la bordonúa, el "zumbido" de la bordonúa, el "lloriqueo" de la bordonúa. Entre algunos músicos suramericanos que conozco, cuando las cuerdas tropiezan con los trastes (al pulsar con demasiada fuerza las cuerdas, o cuando los trastes están malgastados) dicen que están "bordoneando" las cuerdas. Curioso, ¿no?

Los descendientes de los consagrados y difuntos bordonuistas Candelario Vázquez y Yuyo Velásquez, hablan de una técnica que usaban de oprimir las cuerdas rítmicamente al tocarlas, haciendo así "llorar" el instrumento. Ellos no recuerdan algún zumbido o sonido percusivo, sino uno bello y primoroso. Por fin, el reconocido artesano Vicente Valentín propulsó por años la idea que las bordonúas habían que construirlas de manera que las cuerdas zumbaran al ser tocadas. Desarrolló un proceso exhaustivo de limar los trastes para facilitar y controlar ese ruido, pero los resultados sonoros desilusionantes y el esfuerzo por lograrlo tan laborioso. eventualmente lo convenció a abandonar la técnica. Las bordonúas de los varios artesanos modernos de calidad que conozco hoy en día no hacen bordonúas que chirrean o fuetean.

La cuestión de la afinación y encordadura de la bordonúa también es compleja y controversial. La bordonúa se describe como un instrumento de voz "grave" en el siglo 19, y la palabra "bordón" significa en la musicología una cuerda gruesa y baja, tanto como la campana mas grande y grave del campanario. Pero las bordonúas que persisten en el siglo veinte son afinados y encordadas con un temple relativamente alto, a una altura similar a la del cuatro. Durante el siglo XX varios músicos trataron de cambiar la afinación para lograr sus propios propósitos musicales--por ejemplo el que se inventó y propulsó el profesor Paquito López Cruz, una afinación distinta a las afinaciones de Vázquez y Velásquez, músicos antiguos antemencionados. Así que el instrumento no goza de una afinación estándar. Abundaremos sobre este tema en un libro sobre los instrumentos de cuerda de Puerto Rico que actualmente estamos preparando.

William Cumpiano
cumpiano@cuatro-pr.org

 

Contacte al dirigente del sitio

© Todos los Derechos Reservados 1999 El Proyecto del Cuatro Puertorriqueño